En Asiego de Cabrales (Asturias), el 20 de octubre de 2019.
Foto: Lola García Zapico.

Fernando Fernández (Ciudad de México, 1964) es poeta, ensayista y editor. Tuvo la beca Salvador Novo y fue becario del Centro Mexicano de Escritores. En la década de 1990 fundó la revista Viceversa, de la que fue director hasta su cierre, en mayo de 2001. Ha publicado una decena de libros, entre los que destacan El ciclismo y los clásicos (1990), Ora la pluma (1999) y Palinodia del rojo (2010) (poesía); Ni sombra de disturbio, ensayos sobre Ramón López Velarde y Contra la fotografía de paisaje (ambos de 2014) (ensayo literario). En 2018 publicó Oscuro escarabajo (poesía) y Oriundos (crónica familiar). Una treintena de entradas de este blog fueron reunidas en Viaje alrededor de mi escritorio en 2020. Sus libros más recientes son Almas flexibles, una crónica en primera persona sobre el contagio y padecimiento del virus SARS-CoV-2, y La majestad de lo mínimo, nueva colección de ensayos sobre López Velarde. Desde enero de 2022 es miembro titular del Seminario de Cultura Mexicana.

Algo de lo que dice la crítica

La poesía de Fernando Fernández tiene ciertos recursos claves: una adjetivación sui generis, generalmente insólita y contundente; una sonoridad barroca (diría yo), llena de armonías; y una elección de temas cotidianos e insignificantes a los cuales es el propio poema el que les atribuye intensidad y vuelve memorables».

«Poemas controversia», Eduardo Casar sobre Palinodia del rojo

Más que un inventario y casi un canon o, al menos, un álbum de familia, un tronco tribal erguido para depurar la lengua, el libro de Fernando es un camino hecho de piedrecillas blancas para no perderse en el camino rumbo a la casa de la palabra». 

Adolfo Castañón sobre Viaje alrededor de mi escritorio

Todos sus ensayos tienen una cualidad ciertamente narrativa, y digo al cabo que este ensayo termina como un relato de misterio con final perfecto. No lo revelo para no vender guión y para que los asistentes a esta velada adquieran el libro y hagan que timbre la caja asturiana de Casa Fernández».

«Velarderías», Luis Miguel Aguilar sobre Ni sombra de disturbio